Archivo mensual: septiembre 2017

¿No hay que mezclar política y deporte?

“No hay que mezclar política con deporte”. Es una frase habitual y recurrente. En mi opinión, desacertada. ¿Por qué? Porque todo es política. Y más en un deporte plenamente mercantilizado y mediatizado como ocurre en estos tiempos. El problema viene cuando esa frase se pronuncia únicamente en contextos que le interesan a la persona que lo pronuncia. Normalmente suelen ser periodistas, deportistas o políticos. Ejemplos, hay miles. Pero, qué extrañamente, casualidad o no, suelen ir siempre en la misma dirección.

Hace 5 años, cuando todavía no había estallado definitivamente el ansia de un referéndum en Cataluña, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo la famosa frase antes de una final de Copa del Rey entre Barcelona y Athletic más recordada por la pitada al himno que por otra cosa. Más recientes son las críticas al Barcelona por su marcado carácter oficial independentista. En este caso fue, entre otros, Fernando Martínez Maíllo, coordinador general del PP. Allí estaba: “No se puede mezclar política con deporte”.

Hacer frases grandilocuentes y vacías tiene el problema en que se te pueden volver en contra. Igual me equivoco, pero no he escuchado a esos mismos políticos reprocharle a Rafael Nadal que diera su opinión sobre el referéndum catalán. El tenista está en contra. ¿Aquí no sale nadie a decir que no hay que mezclar política con deporte? Tampoco he escuchado críticas de los defensores de la “pureza deportiva” al jugador del Almería Morcillo, que dedicó su gol a la labor de la Policía y la Guardia Civil el pasado fin de semana. Tampoco he oído a Martínez Maíllo criticar al jugador Roberto Soldado, entre otros ejemplos.

El periodista Quique Peinado, autor entre otras cuestiones del libro (altamente recomendable) “Futbolistas de Izquierdas”, lleva defendiendo años algo que resumió bien en un par de tuits: “Los deportistas tienen derecho a hacer política, las aficiones, los clubes… Todos, de todos los colores y todas las ideologías. ¿Que os molesta cuando son contrarios a vuestra ideología? Pues claro. Pero se acabó la cantinela esa. Ya no cuela”. Un humilde servidor está plenamente de acuerdo. Se habla de política en los bares, en las familias, en los taxis, en la calle. ¿No puede hacerlo un deportista o un club deportivo? Gustará o no, como dice Peinado, pero no encuentro ninguna razón lógica para criticar o impedir que se haga. Quien lo hace conoce sus riesgos, que se lo digan a Gerard Piqué, pitado y criticado hasta la saciedad por, entre otras cosas, defender sus ideas independentistas.

Continuar leyendo

Anuncios