Emprende, que algo queda (volúmen 2)

Me parece de recibo recuperar en estos momentos un texto que escribí el 12 de diciembre de 2012.

“Hay ciertas palabras, conceptos, ideas, utilizadas en el lenguaje político que me retumban en la cabeza cada vez que las escucho. Me detendré en una muy de moda desde hace tiempo: “emprender”, o “emprendedor”. Según la definición de la Real Academia Española (RAE), un emprendedor significa “que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas”, mientras que emprender se define (en su primera acepción) como “acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

Como en otros términos utilizados frecuentemente desde las esferas políticas o los medios de comunicación, la idea emprendedora se remite práctica y únicamente al terreno empresarial. Es decir, cuando se dice que de la crisis sólo vamos a salir emprendiendo y creando emprendedores se piensa en crear empresas, pedir créditos para ello, generar riqueza que luego generará empleo…ya se saben el discurso, creo.

Pero claro, si atendiéramos al significado real de la palabra, muchos ciudadanos españoles se incluirían dentro de esta categoría. Otra cosa es que los gobernantes se acuerden de ellos cuando la utilizan. ¿No hay miles de personas que emprenden con resolución acciones dificultosas y azarosas para llegar a fin de mes? ¿No hay miles de españoles que acometen un empeño que encierra dificultad o peligro cuando intentan paralizar un desahucio, una situación que consideran injusta? Ejemplos hay muchos, pero las ayudas (pocas) para “jóvenes emprendedores” no están pensadas en este sentido y simplemente se refieren a que presentes un modelo de negocio, inviertas una cantidad x de dinero y pidas otra cantidad x de crédito bancario para completarlo. Y luego, ya veremos. Por cierto, que me consta que estas prometidas ayudas a las pymes, al pequeño comercio y a los emprendedores, al menos en Castilla-La Mancha no están ni se las esperan, pero eso es otro tema.

A lo que voy es que al final, si quieres emprender, si quieres montar algo por tu cuenta, básicamente lo que tienes que tener (aparte de una idea, visión, misión y todos estos conceptos que se utilizan), es dinero. Sí, está claro, parece una obviedad, pero trasladarlo a la realidad es más difícil, pero a que los gobernantes estén tan alejados de la realidad que no se están dando cuenta de que toda una generación nos estamos viendo empujados a marcharnos de este país (Estado, nación, trozo de tierra, como lo quieran llamar).  Porque a toda una generación, la que está a mi alrededor, lo que nos faltan no son ideas ni ganas. Lo que nos falta es haber tenido la posibilidad en algún momento de ahorrar algo de dinero para invertir,ahora si es que queremos, en nuestros proyectos. Hemos pasado por contratos temporales y becas irrisorias para coger experiencia, para tener oportunidades en nuestro ámbito profesional. Nos hemos dejado dinero en formación postuniversitaria y cursos varios. Y también hemos tenido, evidentemente, que comer y satisfacer nuestras necesidades básicas y de ocio sin explotar más de la cuenta a nuestras excepcionales familias.

Yo no me quejo, soy un privilegiado. Primero, por haber nacido donde he nacido, algo arbitrario. Segundo, por tener una familia que ha podido asumir mi formación y básicamente mi vida. Y tercero porque, pese a todo, llevo un año con un trabajo de media jornada y un par de cosas puntuales para completar la jornada. Pero ni mucho menos soy independiente económicamente y lo que es peor, no veo ni cerca el momento. Por tanto, uno lleva año y medio emprendiendo varios proyectos, varias ideas. Algunas funcionan mejor que otras, alguna se cayó por el camino y otras están en fase embrionaria. Pero volvemos a lo mismo: el maldito dinero, la pregunta clave, ¿cómo conseguir mediante un proyecto propio obtener unos ingresos que ya no sólo cubran gastos si no que te permitan ahorrar? Les prometo que llevo intentando dar respuesta a esta pregunta muchos meses, con conversaciones, artículos, etc. Pero no tengo la clave, por más que la he buscado.

Los que nos movemos en el ámbito profesional periodístico estamos un poco cansados de trabajar por amor al arte.  Vamos a rachas.Yo lo hago porque me gusta sentirme periodista, me gusta escuchar historias y me gusta escribir. Y si ya a alguien, aunque sea a una persona, le sirve de algo lo que escribo, trabajo satisfactorio. Evidentemente también pensamos, ingenuamente, que cuanto más y mejor escribamos por nuestra cuenta, más gente se fijará en nosotros y nos podrá fichar en algún momento.Digo ingenuamente, porque el mundo periodístico, y más ahora con Internet y las redes sociales, se ha convertido en una burbuja de peloteo, estrellas mediáticas, periodistas-marca, postureo y fauna competitiva. Aquí, si no te leen miles y miles de personas, no eres nadie. Si no has agotado el tope de amigos en tu cuenta de Facebook y tienes más de 10.000 seguidores en twitter, no eres nadie.  Si no tienes una agenda de contactos eterna,no existes. Aquí se me presenta el debate ético y la delgada línea roja que hay entre el querer dar difusión a lo que escribes y la autopromoción compulsiva y peloteo generalizado. Yo podría pasarme las mañanas (porque tengo tiempo, ya me gustaría no tenerlo) poniendo este texto en twitter a todos los periodistas estrellas para ver si se fijan en mi. Pero no lo hago, por dos motivos: porque dudo que muchos se parasen a leer a un periodista (de Albacete!) con poco más de 400 seguidores en esta red social, y porque nunca me ha gustado figurar, ni en esto ni en nada. Lo cuelgo en mi Facebook, lo pongo en mi twitter y listo. A quien llegue, ha llegado. Lo de “venderse” nunca ha ido conmigo. Y además, no lo sé hacer.

En esta burbuja periodística, los que hemos sido periodistas de provincias y alguna otra cosa puntual, nos encontramos en una situación en la que tampoco podemos acceder a proyectos independientes muy interesantes y con financiación que se están creando últimamente. Porque salvo rarísimas excepciones, son círculos cerrados en los que las plantillas no se abren, todos se conocen.  Como es un círculo vicioso, irse tampoco es fácil, por muchos motivos, reiterando de nuevo el económico. Si te vas a la aventura, que suele ser lo más habitual, tendrás que tener financiación, ¿no?

Como digo, en mi entorno, vamos a rachas, a tirones. Ilusionándonos y desilusionándonos con ideas que no dejan de surgir pasamos el rato. Pero nadie tiene la solución mágica. Ni la menos difícil, claro. Mientras la encontramos, seguiré con la web de información internacional, con el programa de radio, escribiendo mis pensamientos de vez en cuando por aquí para quien los quiera leer,mandando centenares de CV para no recibir ninguna respuesta, etc. Emprendiendo, vamos, que algo quedará…”

A pesar de todo, hoy os presento a gente emprendedora, que se ha echado la manta a la cabeza y ha decidido apostar fuerte por crear un medio de comunicación nuevo e independiente. Es DiarioAb, medio que nace en Albacete y que pretende desarrollar un periodismo local de calidad. A buen seguro lo conseguirán, pero para eso hacen falta apoyos. Comiencen a seguirlos en las redes sociales y permanezcan atentos y atentas a las novedades durante las próximas semanas. Una cosa, si queremos medios así, hay que contribuir económicamente, no nos queda otra.

Tengo el placer de que desde este medio se hayan puesto en contacto conmigo para ofrecerme colaborar una columna quincenal sobre temas albaceteños y desde mi punto de vista. Todo un honor y un gusto que se acuerden de uno aunque no esté físicamente en la ciudad.

Aquí os dejo mi primera colaboración, sobre el Viña Rock: “El Viña Rock o la condición de que somos personas”.

Muchas suerte compañeros!

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Acerca de miguelmunozortega

Periodista. Especialista en Información Internacional y Países del Sur. Albaceteño de ida y vuelta. Editor y redactor del proyecto colaborativo de información internacional Latitud194. Dinamizador y formador en la radio comunitaria Radio Almenara (Madrid). Redactor del Informe Anual de la situación periodística de 2012 a 2014, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid. Experiencia en prensa local (La Verdad y El Pueblo de Albacete). Experiencia en prensa internacional (La Nación de Costa Rica). Colaborador en CuartoPoder.es Ver todas las entradas de miguelmunozortega

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