¿Monarquía del s. XXI?

Durante mi estancia en Costa Rica,hace ya dos años, tuve la oportunidad de conversar con mucha gente sobre la visión que tenían acerca de determinados aspectos de nuestro país. Como en todos los sitios, había de todo, está claro. Pero recuerdo que una de las cosas que más llamaba la atención, al menos a mis compañeros periodistas de La Nación, era la monarquía y todo lo que rodeaba a la Casa Real. Muchos no podían comprender el porqué la sociedad española, a la que consideraban moderna e inteligente, permitía mantener a esta institución que al otro lado del charco suena lejana, tanto en el tiempo como en el espacio. En fin, que tras varias conversaciones, decidí proponer un reportaje, que fue publicado el día 17 de abril de 2011, con motivo de la celebración del 80 aniversario de la II República. En esos momentos me puse a intentar buscar argumentarios a favor de la institución monárquica. Traté de contactar con el periodista José Antonio Zarzalejos (exdirector de ABC) o con el exdiputado y “padre” constitucional Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. Sin éxito en ambos (decir que el segundo contestó a mi petición un mes después de publicado mi artículo….). A pesar de ello me afané en leer artículos o declaraciones en favor de la monarquía. Pues bien, les ahorro el trabajo, porque los argumentos se simplifican fácil: da estabilidad desde la transición, que sin él no hubiera sido posible y además salvó a la democracia en el 23-F.

Pues oye, resulta que algunos jóvenes estamos ya un poco cansados del cuento feliz de la transición. Además, que ese cuento es falso, la transición nunca ha acabado. Nos contaron que era mejor amnistiar o mantener en sus puestos a los cuerpos franquistas porque no habría que reabrir heridas. Por eso, miles de personas no saben en qué cuneta están sus familiares gracias a la sacrosanta transición. Esos mismos que tanto piden respeto para las víctimas y sus familiares se retratan en esta ley del silencio. Comparar transiciones como la nuestra con países de América Latina, simplemente da vergüenza ajena y mucha tristeza.

Nos llaman demagogos si recordamos que el rey Juan Carlos fue elegido a dedo por Franco. Nos dicen que la sociedad española refrendó la monarquía al aprobar la Constitución de 1978, pero pregunto, ¿había otra alternativa? Ya sabemos que no, o eso nos han dicho y reiterado hasta la saciedad. Los bienpensantes demócratas españoles que miran por encima del hombro a democracias, según ellos débiles como en América Latina, se olvidan de que aquí tenemos consagrado como Jefe de Estado a una persona que es inviolable, irresponsable y considerado como un ciudadano superior en privilegios a todas las personas que están leyendo este artículo. Y no se le puede cambiar. Porque otro de los argumentos reiterados es, “mejor el Rey de Jefe de Estado que un Aznar o Zapatero”. Es tan fácil como que si a los ciudadanos no nos gusta, lo podemos cambiar. A los Borbones, de momento, nunca podremos.

Pero es que claro, me surgen dudas de todo esto. ¿Qué pasaría si mañana hubiera un referéndum serio sobre el modelo de Estado? ¿Ganaría la República? Reitero, tengo mis dudas. Y es que el debate político es vago o casi inexistente. Aunque hay mucho (o alguno) simpatizante o dirigente del PP con cierta animadversión por el Rey, en este partido parece tremendamente asentado el gusto por la monarquía. Y al otro lado, el PSOE, que se afana en acallar en 5 minutos a díscolos que piden la abdicación del Rey como Pere Navarro. Entre ambos, pero más los socialistas, han adoptado el término “juancarlismo”, un invento para justificar que “el rey es muy campechano y útil”. El último invento del partido es el de “monarquía del siglo XXI” , otro invento que me gustaría que desarrollaran más los dirigentes socialistas. ¿Le ponemos Twitter, Facebook y Google + a la Casa Real y ya están modernizados, no? Eso sí, al comunnity manager lo pagaremos entre todos. En la prensa, mejor ni hablamos, ya sabemos los diarios históricos que tenemos, y curiosamente ha sido más duro con la Casa Real el periódico El Mundo que el progresista El País, que ha actuado con pleitesía cortesana en estos tiempos ¿revueltos?

Porque sí, es evidente que la imagen del Rey ha caído mucho, pero no tengo claro, reitero, cuánto. El mensaje que se está preparando desde medios y partidos es claro: el Príncipe es bueno y encima le echó la bronca a Urdangarín. Además, como este país tiene anmesia colectiva, nos olvidaremos rápido de todos los tejemanejes del yernísimo Duque Empalmado, de Corinna, de los elefantes y de la vergonzosa opacidad durante más de 3 décadas. Ahora, como le ven un poquito, sólo un poquito, las orejas al lobo, deciden que se van a incluir en la Ley de Transparencia. Como diciendo, “hemos hecho lo que nos ha dado la gana con vuestro dinero, incluso matar elefantes, pero pedimos perdón y a partir de ahora os contaremos lo que queramos sobre nuestro presupuesto”. Y los súbditos aplauden. El mensaje sobre la importancia del Rey para la democracia es tan amplio y ha calado tanto que veo difícil que la sociedad española tumbara el sistema monárquico en un hipotético referéndum. Además, hay otro aspecto a tener en cuenta, que es la identificación de la República, con la II República, colores incluidos. Y esto también es producto de la sacrosanta transición, porque como no se reparó, como no se ha reconocido institucionalmente la importancia de la democracia creada en aquella época, los nostálgicos (ojo, para lo bueno y para lo malo) son los que tiene más presencia. Y eso, lamentablemente para el raciocinio que supone un sistema republicano en el que los ciudadanos puedan elegir su Jefe de Estado y donde no haya un ciudadano con poder divino, hace que muchos no se sumen y miren con recelo al movimiento republicano.

Podemos apostar, pero creo que la Transición aún no acabará pronto. Y que una antigua republicana (o eso dicen) como Letizia Ortíz, pasará a ser la esposa de una persona con poder divino. E igual el Príncipe se hace Facebook, por aquello de la modernidad. ¿Nos aceptará a todos los súbditos como amigos?

Anuncios

Acerca de miguelmunozortega

Periodista. Especialista en Información Internacional y Países del Sur. Albaceteño de ida y vuelta. Editor y redactor del proyecto colaborativo de información internacional Latitud194. Dinamizador y formador en la radio comunitaria Radio Almenara (Madrid). Redactor del Informe Anual de la situación periodística de 2012 a 2014, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid. Experiencia en prensa local (La Verdad y El Pueblo de Albacete). Experiencia en prensa internacional (La Nación de Costa Rica). Colaborador en CuartoPoder.es Ver todas las entradas de miguelmunozortega

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: